Pues a lo largo de mis 35 años he pasado por varias etapas de investigación empírica para descubrir qué es el verdadero amor de pareja, a lo cual aún no encuentro una respuesta lógica ya que cada edad y cada momento te da una distinta y lo único que he logrado es tener nuevos cuestionamientos que trato de responder no sólo con mis vivencias sino con las de los que me rodean.
El viernes en una comida con los chicos de mi nuevo trabajo, me dió mucho gusto escuchar a un “alma vieja” de 25 años que decía que espera su boda con la mayor de las ilusiones y que desde el primer momento que vió a la que ahora es su prometida, dijo que se casaría con ella, el chico emocionado platicaba sobre los preparativos de su boda y decía que era lo mejor que le podía pasar, lo cual me alienta a pensar que todavía hay personas que se casan por convicción, amor y ganas de compartir su vida con alguien.
En los últimos meses he escuchado pláticas sobre los varios divorcios de amigos o amigos de mis amigos y no de matrimonios de muchos años sino de matrimonios recientes. Pues ¿qué será? Tal vez hay presión social para cumplir con los pasos establecidos como correctos: Debes tener novio o novia, casarte, tener hijos y vivir felices para siempre. Mi Papá decía que el matrimonio debe durar mientras dure el amor y que no importa qué tan diferente seas de tu pareja siempre y cuando vean hacia el mismo lado, lo cual a el le funcionó muy bien y vivió un matrimonio feliz con mi Mamá hasta que la muerte los separó.
He asistido a muchas bodas donde varios de los invitados sabemos que no hay amor suficiente entre los novios para poder tener una relación estable y duradera, aún así asistimos y somos testigos de una gran fiesta que en la mayoría han terminado en divorcios. No creen que deberíamos de hacer a un lado ya las cosas establecidas como correctas para una sociedad y hacer lo que verdaderamente sentimos, queremos y nos hace felices? Y no digo que el matrimonio sea incorrecto ni mucho menos pero considero que debe haber mucho más conciencia en la toma de decisiones que a veces son ejercidas por presiones innecesarias.
Considero que el amor a cierta edad va acompañado de otras cosas que dejamos de lado como una buena conversación, empatía en valores y educación, plan de vida, admiración, compatibilidad sexual y sobre todo un respeto absoluto por la individualidad, gustos y pasiones propios y de la otra persona. Muchas veces dejamos de ser cómo somos para ser lo que la otra persona quiere que seamos y eso no es más que asumir un rol falso de alguien que al final sacará su propio YO y que seguramente no será el esperado por el otro, ¿qué pasará? pues todo se romperá… lo poco o mucho contruído en ese tiempo.
Hoy que estoy más allá “del bien y el mal” como me dijo alguien hace unas semanas, creo que si una persona se suma a tu vida es para disfrutar de lo que eres y tienes sin dejar nada afuera y compartir ese reflejo con el único fin de tratar de ser felices y juntos enfrentar lo bueno y lo malo que venga…Somos humanos con un equipaje de lo vivido a lo largo de los años y debemos de cargar con el propio y entender el equipaje ajeno sin hacer que el otro cargue el nuestro y viceversa.
Y como bien dicen, para poder amar a otro primero tienes que amarte y entender que la felicidad es de adentro hacia afuera…si hay una unión de dos personas plenas seguro el resultado será bueno…uno no debe ser la medicina del otro, no creen?
Por cierto, todo esto lo escribe una inexperta en espera de un hombre que vea hacia el mismo lado…